La plataforma que opera academias deportivas — desde la primera inscripción hasta cada mensualidad.
Una academia deportiva son cuatro negocios a la vez: enseñar, organizar horarios, seguir el progreso y cobrar. La mayoría opera con un Excel, un grupo de WhatsApp y la memoria del dueño. Funciona con treinta alumnos. Con ciento cincuenta deja de funcionar, y lo primero que se rompe es el dinero.
Una plataforma y una app para las cuatro personas que participan: el dueño opera la academia, el coach da clase y califica, el alumno entrena, y el papá ve cómo va su hijo y paga desde su celular. Cada quien ve lo suyo.
Una academia en Mérida opera todo bajo su propia marca con Klaseo — plataforma, app y pagos en línea.
Dos fuentes, y la segunda es la interesante. Primero, una suscripción mensual por academia, de $849 a $2,499 pesos según su tamaño. Segundo, una comisión sobre cada colegiatura que se cobra por la plataforma. Esa segunda crece con el cliente sin que le subamos el precio, y arranca desde el primer día incluso en los planes gratuitos — por eso el plan del entrenador es gratis: cada cobro suyo nos deja comisión desde el primer mes.
Los módulos se rehacen en meses. La biblioteca no: 3,289 ejercicios en 22 deportes, cada uno con tres niveles y escrito en dos idiomas. Eso son años de trabajo y criterio deporte por deporte, y es lo que permite que una academia empiece a dar clase el día que se registra en vez de quedarse viendo una pantalla vacía.
El mismo motor sirve para cualquier academia que enseñe por hora y cobre por mes. Deportes primero, porque ahí nació y ahí está probado. Música, danza, bienestar y tutorías comparten el mismo problema y la misma forma. Y para las academias que ya tienen nombre propio, Klaseo va debajo: su marca al frente, nuestro motor atrás.
¿Quieres verlo a fondo? Escríbenos a hello@klaseo.com